
¿Vió él las calles? ¿Cómo se nace después de haber caído? ¿Qué pupilas nuevas sobre ojos calcinados? ¿Dónde empieza la guerra y dónde cesa el combate?
Entonces, una camelia.
(La elegancia del erizo, Muriel Barbery)
Porque una camelia puede cambiar el destino.
Imagen Camelias, Eduardo Naranjo
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