
Ella jamás ha sido despedida del Jardín del Edén, ella pinta, ella amuebla sus cuadros de follajes tupidos, de animales bonachones y de personajes de tranquila ingenuidad.
"Siempre tengo el privilegio de la felicidad y la alegría de vivir a través de mis pinturas. Charles Trenet, Jacques Prever y Rousseau el Aduanero han sido el motor de mi inspiración. Me llaman "Rousseista" y es cierto que, como él, yo pinto países que no han existido jamás, solamente en la imaginación.
Pinto desde los 32 años. Aplico la tecnica Flamenca, es decir, mucho de glasis y barniz entre cada capa de pintura, que hace el efecto de profundidad y matiza los colores.
Al principio de mi carrera, pinté muchos paisajes sombrios taladrados de luz, pero cada centimetro de tela estaba habitado por la vida, aunque no fuera visible a primera vista. Ahora mi paleta es cantarina y luminosa. He llamado a mi última serie de los cuadros "las semillas de felicidad" simplemente para despertar y compartir cada instante de felicidad que está latente en nosotros."




2 comentarios:
Sí, la verdad es que cada obra es una semilla de felicidad.
Una belleza y un canto a la creación!
El paraiso perdido!..Y si lo sves al natural, tan brillantes, con esas capas de barniz!...
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