



"Ella no para de jugar soñando y nos arrastra en un torbellino donde ficción y realidad se frecuentan sin ambages.Ha elegido darse un hermoso papel de directora de escena. Palabrea en compañia de sus personajes, a los que da algunas pequeñas indicaciones, decide o no modificar el curso de su destino. A decir verdad, son parecidos a los niños.
Ella se da cuenta cuánto viven las cosas en superficie los adultos. Son los niños los que llevan la gravedad del mundo, nos dice - Son ellos los que nos observan. Estemos atentos: Algo pasa con la intensidad de su mirada".
(Claude Darras, marchante de arte)





