No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo.

Fe

Confío confío confío

No te detengas en la duda ni el temor, tampoco en la culpa ni en la autorrecriminación, reside en el esplendor permanente con la seguridad de que eres muy amado.

Siempre eres Uno con Dios, Siempre eres bienvenido a casa. Porque tu hogar es Mi corazón y Mío es el tuyo.

Esperanza


La esperanza le pertenece a la vida, es la misma vida defendiéndose.
(Julio Cortazar)

Amor


La esperanza es esa cosa alada que se posa en el alma y canta la melodía sin palabras que nunca cesa.
(Emily Dickinson
)

Nada nos detiene

Nada nos detiene
Nunca encontraras un arco iris si estas mirando hacia abajo" Charles Chaplin

El amor no es un camino. Te trae de regreso a tu hogar. El amor es tu hogar.
(Sri Sri Shankar)

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Frases

domingo, 13 de julio de 2014

Make you feel my love

http://m.youtube.com/watch?feature=share&v=ynlQ8Oz8Qmk
 ¿Adónde puedo irme de tu espíritu,*+
y adónde puedo huir de tu rostro?+  Si ascendiera al cielo, allí estarías;+y si tendiera mi lecho en el Seol,* ¡mira!, tú [estarías allí].+  Si tomara las alas+ del alba,para poder residir en el mar más remoto,+10  allí, también, tu propia mano me guiaría+y tu diestra me asiría.+11  Y si yo dijera: “¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!”,+entonces la noche sería luz en torno a mí.+12  Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti,+sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día;+lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.*+Salmo 139:7-12

El camino de la comunión

Rara vez nos damos cuenta de que estamos rodeados de lo Extraordinario. Los milagros suceden a nuestro alrededor, las señales de Dios nos muestran el camino, los ángeles piden ser oídos...sin embargo, como aprendemos que existen fórmulas y reglas para llegar hasta Dios, no prestamos atención a nada de esto. No entendemos que Él está donde lo dejan entrar.

Las prácticas religiosas tradicionales son importantes; nos hacen participar con los demás en una experiencia comunitaria de adoración y oración. Pero nunca debemos olvidar que una experiencia espiritual es sobre todo una práctica de Amor. Y en el amor no existen reglas. Podemos guiarnos por un manual, controlar el corazón, tener una estrategia de comportamiento...Pero todo eso es una tontería. Quien decide es el corazóñn y lo que él decide es lo que vale.

Todos hemos experimentado esto en la vida. Todos, en algún momento, hemos dicho entre lágrimas: "Estoy sufriendo por un amor que no vale la pena"

Sufrimos porque descubrimos que damos más que lo que recibimos.

Sufrimos porque nuestro amor no es reconocido.

Sufrimos porque no conseguimos imponer nuestras reglas.

Sufrimos impensadamente, porque en el amor está la semilla de nuestro crecimiento.

Cuanto más amamos, más cerca estamos de la experiencia espiritual. Los verdaderos iluminados, con las almas encendidas por el Amor, vencían todo los prejuicios de la época. Cantaban, reían, rezaban en voz alta, compartían aquello que San Pablo llamó "la santa locura". Eran alegres, porque quien ama ha vencido al mundo y no teme perder nada. El verdadero amor supone un acto de entrega total.

"A orillas del río Piedra me senté y lloré" es un libro  sobre la importancia de esta entrega.

Pilar y su compañero son personas ficticias que nos acompañan en la búsqueda de la Otra Parte. Tarde o temprano tenemos que vencer nuestros miedos, pues el camino espiritual se hace mediante la experiencia diaria del amor.

El monje Thomas Merton decía:

"La vida espiritual consiste en amar. No se ama porque se quiera hacer el bien o ayudar, o proteger a alguien. Si obramos de ese modo, estamos viendo al prójimo como un simple objeto y nos estamos viendo a nosotros como personas generosas y sabias. Esto nada tiene que ver con el amor.
Amar es comulgar con el otro, es descubrir en él una chispa divina"

Que el llanto de Pilar a orillas del río Piedra nos lleve por el camino de esta comunión.

(Paulo Coelho)


viernes, 4 de julio de 2014

Hemos andado demasiado deprisa, y ya no sabemos ni lo que estamos haciendo...



Un explorador blanco, ansioso por llegar cuanto antes a su destino en el corazón de África, ofreció una paga extra a sus porteadores para que anduviesen más deprisa.


Durante varios días los porteadores apuraron el paso. Una tarde, sin embargo, se sentaron todos en el suelo y posaron la carga, negándose a continuar. Por más dinero que le ofreciesen, los indígenas no se movían.

Finalmente, cuando el explorador pidió una explicación para aquel comportamiento, obtuvo la siguiente respuesta:

-Hemos andado demasiado deprisa, y ya no sabemos ni lo que estamos haciendo. Tenemos que esperar a que nuestras almas nos alcancen. 

Maktub, Paulo coelho